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La UCI Neonatal del Hospital General de Ciudad Real incrementa en los últimos años la atención a prematuros nacidos con menos de 1,5 kilos

En la imagen, Miguel Angel García Cabezas, responsable de la UCI Neonatal del Hospital General de Ciudad Real, junto al personal de enfermería de esta Unidad. (Foto: David Vicente // JCCM).Redacción · La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Ciudad Real, dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha incrementado en los últimos años el número de casos atendidos de bebés prematuros nacidos con un peso inferior a 1.500 gramos.

Así, si en el año 2008 se atendió a 46 prematuros menores de 1.500 gramos, en 2009 la cifra ascendió a 50, llegando el año pasado a 56 bebés. De estos, 14, 19 y 23, respectivamente, fueron pacientes “extremadamente prematuros”, es decir, que nacieron con un peso inferior a los 1.000 gramos.

Se considera parto prematuro aquel que se produce antes de cumplidas las 37 semanas de gestación. Aproximadamente el 25 por ciento de los nacimientos prematuros tiene lugar cuando existen complicaciones en el embarazo, debido a problemas de salud de la madre o del feto.

La estancia media de los bebés en la UCI Neonatal oscila entre los dos y tres meses, que es aproximadamente el tiempo que el bebé no ha estado en el vientre de la madre. Durante las 24 horas del día están bajo una intensa vigilancia, y monitorizados con la tecnología que el Gobierno regional ha puesto a disposición de los profesionales de la unidad.

Nada más nacer, los bebés pasan a la incubadora, donde son atendidos con cuidados muy especializados, con asistencia técnica para respirar, ya que sus pulmones están muy inmaduros. En esta fase son fundamentales los cuidados que proporciona el personal de Enfermería, pues se trata de pacientes muy vulnerables a las infecciones.

Por otra parte, la alimentación debe iniciarse de una forma lenta y progresiva, para que su sistema digestivo vaya acoplándose, ya que aunque nacen con todas las partes del cuerpo formadas, aún les faltan esos dos o tres meses de formación dentro del vientre de la madre para haber madurado todos los órganos.

Los problemas más frecuentes que aparecen en este tipo de pacientes son los relacionados con el aparato respiratorio y el sistema nervioso central. Los bebés consiguen el alta médica cuando alcanzan un peso de entre 1.800 gramos y 2 kilos de peso, dependiendo de cada caso.

Relación con los padres

La existencia de un ‘hotel de madres’ en el centro hospitalario permite que la relación de los padres con el bebé prematuro sea más estrecha durante los dos meses que permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos. Estas instalaciones cuentan con varias habitaciones donde las madres que residen en municipios lejanos al hospital pueden alojarse durante el tiempo que dura el ingreso de su bebé.

Este servicio, que se enmarca en la estrategia de humanización de la atención sanitaria promovida por el Gobierno de José María Barreda, permite que las madres puedan estar más tiempo al lado de sus hijos, favoreciendo además la lactancia materna de los bebés prematuros.

En el lactario, las madres se extraen la leche, que es congelada y refrigerada, y posteriormente suministrada por los profesionales sanitarios a los bebés mediante una sonda, ya que al principio no son capaces de succionar. Cuando los pequeños evolucionan favorablemente, las madres empiezan a darles el pecho para que se vayan acostumbrando.

Por otra parte, la existencia del ‘hotel de madres’ favorece también la realización del método canguro, que consiste en el contacto piel con piel entre la madre y el niño. Está demostrado que la realización de esta técnica ayuda a mejorar a los bebés, favorece la respiración y evita que tengan apneas.

Además, para respetar el sueño, las incubadoras se cubren con mantas para aislarlas de la luz y el ruido, lo que permite que los bebés se encuentren en un ambiente lo más parecido al útero materno.

La UCI Neonatal del Hospital General de Ciudad Real comenzó a funcionar hace cinco años y está dirigida por Miguel Ángel García Cabezas, como jefe de Sección. Siete neonatólogos y un intensivista pediátrico prestan servicio a los 8 puestos con los que está dotada la unidad.