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Los usuarios del área Mancha Centro ya no tienen que desplazarse para hacerse una polisomnografía

Los usuarios del área Mancha Centro ya no tienen que desplazarse para hacerse una polisomnografía Redacción · El Hospital General ‘La Mancha Centro’ de Alcázar de San Juan, dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha ampliado su cartera de servicios con la polisomnografía, lo que permitirá realizar un diagnóstico más preciso de las patologías relacionadas con el sueño, estén o no relacionadas con problemas respiratorios.

Gracias a la introducción de esta nueva prueba diagnóstica, pacientes del área de influencia del Hospital Mancha Centro, así como usuarios de otras áreas sanitarias cercanas, se evitarán traslados a otros centros para acceder a ella, con el consiguiente beneficio para ellos y sus familias, y con menos tiempo de espera.

Se trata de una prueba destinada al diagnóstico tanto de alteraciones respiratorias como de alteraciones del sueño. Se realiza a través de la colocación de diversos electrodos y sensores que registran y procesan la actividad, tanto cerebral como respiratoria, mientras el paciente duerme en una zona de ingreso habilitada especialmente en el Hospital Mancha Centro. Este registro posteriormente se analiza por el médico especialista del Servicio de Neumología para obtener un diagnóstico certero de las posibles alteraciones de los pacientes durante el sueño.

Con esta prueba se mejora notablemente la capacidad de diagnosticar a pacientes con síndrome de apneas-hipoapneas durante el sueño (SAHS), es decir, a pacientes que sufren paradas de respiración completas (apneas) o parciales (hipoapneas) mientras duermen. La polisomnografía completa la cartera de servicios de Neumología en el Hospital Mancha Centro, que ya disponía de poligrafía respiratoria, una prueba válida pero en muchos casos insuficiente para el diagnóstico de las enfermedades relacionadas con el sueño, sobre todo de las más complejas.

La manifestación más frecuente del SAHS es el ronquido fuerte e interrumpido por pausas de respiración. El 20% de la población general es roncadora, aumentando hasta el 50% a partir de los 50 años.

Desde el Servicio de Neumología del Hospital Mancha Centro señalan que el ronquido debe ser considerado como un síntoma a tener en cuenta y no como una situación normal. Es causante de trastornos del sueño, alteraciones de salud y problemas conyugales, ya que la pareja del paciente roncador es la que más lo sufre al no poder dormir por los ronquidos de quien duerme a su lado. Puede producir un síndrome de apnea del sueño, dificultando el descanso nocturno y alterando sensiblemente la calidad de vida. Este síndrome está relacionado con multitud de alteraciones cardiovasculares, llegando a tener SAHS hasta un 25% de las personas hipertensas.

Afecta hasta a un 9% de la población

La incidencia del síndrome de apneas-hipoapneas del sueño se estima alrededor del 9% de la población. Se trata de una enfermedad que se diagnostica menos de lo deseado por diversos motivos, entre los que principalmente se encuentra el desconocimiento de los síntomas por parte de los pacientes.

Este síndrome presenta una sintomatología muy diversa: sequedad de boca, somnolencia excesiva durante el día (puede darse en situaciones tan peligrosas como la conducción), dificultad de atención y concentración, cambios en el estado de ánimo, ansiedad, dolor de cabeza, irritabilidad, necesidad de levantarse a orinar en varias ocasiones durante la noche, etc. Todos estos síntomas interfieren de forma clara en la actividad normal de las personas que los sufren alterando las relaciones familiares y sociales y, en ocasiones, poniendo en riesgo su vida y la de los demás, ya que por ejemplo hasta el 25% de los accidentes de circulación están relacionados directa o indirectamente con el SAHS. Ante estos síntomas se debería acudir en primera instancia al médico de cabecera para posteriormente ser derivado al especialista en Neumología.

En cuanto a los factores que favorecen el síndrome de apneas-hipoapneas durante el sueño, algunos de los más importantes son la obesidad, el tabaquismo, el alcohol, la obstrucción nasal y el estrés.

Con cada apnea el oxígeno de la sangre desciende. La suma del tiempo pasado sin oxigenación, y el hecho de que esto ocurra cada noche, puede generar enfermedades que afecten al corazón y al pulmón, pérdidas de memoria no justificadas e incluso alteraciones sexuales como impotencia o inapetencia sexual. La baja calidad del sueño hace que el paciente se levante cansado, malhumorado, sin ganas de emprender el trabajo del día y con sensación de no haber descansado a pesar de haberse acostado a una hora prudente.

Tratamiento necesario

El grado de afectación varía dependiendo del número de apneas e hipopneas que tengan de media los pacientes cada hora de sueño. Puede ser leve, moderado o grave; en este último caso se superan las 30 apneas por hora. El tratamiento varía dependiendo de la gravedad de la afectación pudiendo ser, en los casos más leves, dietético e insistiendo en hábitos saludables hasta los casos más graves que pudieran necesitar tratamientos crónicos como la CPAP (Presión Positiva Continua en la vía Aérea) que consiste en un aparato que proporciona aire a una determinada presión continua a través de las fosas nasales haciendo que las vías respiratorias se mantengan abiertas siempre, impidiendo así que se produzcan paradas de la respiración.