• Portada
  • Contrate su publicidad con nosotros
  • Aviso Legal
  • Buscar
 
 

Niños pintores

Niños pintores Redacción · Hasta el próximo siete de agosto se muestra en el Museo Municipal Manuel López-Villaseñor una singular exposición de pintura y dibujo a cargo de un grupo de niños que han participado en el “II Curso Infantil y juvenil de pintura y dibujo” Manuel López-Villaseñor, cuya convocatoria por parte de la concejalía de cultura del ayuntamiento capitalino se desarrolló en el pasado mes de julio.

La muestra que se exhibe en la “Galería” de parte antigua del museo, acoge 150 trabajos seleccionados de 34 niños participantes, siendo un conjunto importante de esta exposición, que se dedicada a la “técnica al agua” para alumnos del primer, segundo y tercer ciclo, mientras que alumnos de ESO y Bachillerato se han ejercitado en la técnica del óleo. El resultado es una visión “fresca”, conmovedora, del arte traducido por principiantes que se han esmerado en aprender distintos lenguajes plásticos, guiados por un experimentado profesor-también pintor-(Jesús Lorido Arévalo) que no ha escatimado docencia y pedagogía para que sus alumnos hayan asimilado distintas forma expresivas, con resultados visibles a través de esta original exhibición. ¡Qué mejor estímulo para que desde bien temprano-los educandos-, comiencen a amar a los museos, justamente participando en ellos, sintiéndolos como propios!

Haciendo un recorrido visual podemos ver distintas maneras expresivas: abstracciones, figuración, realismo, naïf…, así como sus combinaciones y experimentaciones, creando verdaderas obras de arte, algunas tan atractivas que bien se podrían adscribir a afamados pintores por su belleza y peculiaridad. La temática se hace diferente en cada uno de los participantes, así paisajes poblados de pájaros, árboles-personas, animales reales o de fantasía, flores, la tierra, la propia interrelación con los espacios que les rodean, visiones familiares o de la sociedad…, interpretaciones de obras pictóricas conocidas. Los colores empleados igualmente revolucionan toda concepción y teoría sobre los mismos de la misma forma la materia que integra sus composiciones… En cierto modo son reflexiones personales sobre el cosmos que les rodea, sus propios mundos. Una vez más este tipo de actividades veraniegas (como muchas otras) nos plantea un interrogante y más en este caso, de la importancia de la artes plásticas en la formación y en la ocupación del tiempo libre de nuestros infantes y jóvenes. Seguro estoy que manifestaciones de este tipo -quizás otras también- contribuyen a “edificar” al proyecto de persona que en sí son los participantes, también los dotan, perfilan y nutren de un buen bagaje para asimilar las emociones y sensaciones que vislumbraran el día de mañana, ese reto que está ahí mismo. (La ilustración de este artículo es una pintura acrílica de Mario Luna González de siete años participante en el curso).