El Gobierno autonómico inicia mañana las obras de las semivariantes de Campo de Criptana y Herencia9 de Noviembre de 2009 12:27
La construcción de estas dos semivariantes, que tiene un plazo máximo de ejecución de trece meses, ha sido posible gracias a la existencia de la Autovía de los Viñedos, la CM-42, que ha abierto nuevas rutas alternativas a las tradicionales en la comarca de La Mancha, y a la asunción por parte de la Junta de Comunidades de la titularidad sobre el tramo Daimiel-Mota del Cuervo de la antigua carretera nacional N-420, denominada en la actualidad CM-420. El tramo de esta carretera comprendido entre Herencia y Campo de Criptana tiene unos veinticinco kilómetros de longitud, incluidos los de la circunvalación de Alcázar de San Juan, y cada día seis mil vehículos, novecientos de ellos camiones y autobuses, se ven obligados a atravesar los cascos urbanos de estas poblaciones, con las consiguientes molestias y riesgos para vecinos y conductores. Lo que se conseguirá con las dos semivariantes que va a ejecutar el Gobierno de Castilla-La Mancha es que los vehículos dispongan de un trazado alternativo a través de la Autovía de los Viñedos y eviten las tres poblaciones citadas. Para ello se construirán dos ramales que derivarán el tráfico de la CM-420 hacia la autovía. El primero de estos desvíos, de 4,2 kilómetros de longitud, conducirá a los vehículos procedentes de Puerto Lápice en dirección noreste hasta conectar con la A-42, con lo que evitarán la actual travesía de Herencia. El trazado alternativo a la actual CM-420 proseguirá por la Autovía de los Viñedos en dirección Tomelloso. Unos kilómetros más allá, al sur de Alcázar de San Juan, partirá el segundo de los ramales, de algo más de once kilómetros de longitud, que devolverá a los vehículos a la carretera actual, cerca ya de Pedro Muñoz. Estas dos nuevas semivariantes que construirá el Ejecutivo regional tendrán una anchura total de nueve metros, divididos en dos carriles de tres metros y medio de ancho en cada sentido y arcenes de un metro. El firme estará formado por varias capas asfálticas que se extenderán sobre zahorras artificiales. Los desvíos desde la CM-420 hacia los ramales y los cruces de éstos con las carreteras ya existentes se solucionarán con siete glorietas, dos en el primer tramo y cinco en el segundo. Además, la semivariante de Campo de Criptana contará con dos pasos elevados, uno de ellos sobre las vías del ferrocarril. La construcción de estas dos semivariantes se suma a los seis millones que el Gobierno de Castilla-La Mancha está invirtiendo en el refuerzo del firme y la mejora del tramo Daimiel-Puerto Lápice de la CM-420. |