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UPA-CLM reivindica el papel de la agricultura familiar como medio para garantizar la protección medioambiental en el medio rural de la región

Redacción · La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha (UPA) ha querido celebrar el día 5 de junio, Día Mundial del Medioambiente reivindicando el papel fundamental que, a su entender, juega la agricultura familiar en la protección medioambiental en el entorno rural.

UPA defiende, así, a agricultores y ganaderos “un pilar básico – aseguran – en su función de gestión del territorio, potenciando una actividad sostenible y ejerciendo una actividad productiva, ambiental y territorial, desarrollando una agricultura multifuncional”.

En su opinión, aun siendo la actividad agraria un proceso productivo transformador de su entorno, desde siempre ha sido una aliada al medio ambiente que la sustenta. A lo largo de los siglos, la agricultura familiar ha trabajado manteniendo y protegiendo la inmensa mayoría de las tierras de la geografía de Castilla-La Mancha y sus recursos naturales. De hecho, la agricultura es el origen de muchos ecosistemas con una gran biodiversidad y contribuye al mantenimiento de la diversidad de especies y de los recursos naturales que las albergan.

“Ya es hora – reivindica el colectivo a través de un comunicado – de que la sociedad reconozca el papel insustituible no sólo como productores, sino también como administradores del equilibrio natural que realizan la mayoría de los agricultores y ganaderos”.

En este sentido, la organización agraria reclama que las diferentes políticas en materia agraria, con la PAC a la cabeza, deben reconocer la labor que ejercen los agricultores y ganaderos en el suministro de unos bienes públicos medioambientales que no están remunerados a través de los mercados.

Además, determinadas restricciones del modelo de agricultura europeo, entre las cuales figuran las de carácter medioambiental, están suponiendo una importante pérdida de competitividad ante productos procedentes de terceros países que entran en la UE sin dichos requisitos.

Con el fin de valorizar y apoyar la labor multifuncional de la agricultura familiar, UPA propone diversos tipos de acciones e instrumentos tales como el fomento de medidas voluntarias contractuales de conservación y de medidas agroambientales, el reconocimiento de la gestión territorial y medioambiental en la futura reforma de la PAC, la aplicación del “pago por servicios ambientales”, la utilización de los “contratos territoriales”; el fomento de acciones de “custodia del territorio”; una mayor interlocución, transparencia y participación con el sector agrario; la potenciación de los servicios de asesoramiento a las explotaciones agrarias; el fomento de energía renovables en las explotaciones agrarias y muchas otras acciones que se podrían enmarcar bajo el principio de “quien conserva, cobra”.

Para UPA, no hay que olvidar dos importantes misiones de la agricultura: la conservación de paisajes y el propio mantenimiento del nivel y de la calidad de vida de las poblaciones rurales. “Gestionando una gran parte del territorio, la agricultura conserva en algunos casos muchos ecosistemas específicos que desaparecerían si se abandonaran las actividades agrícolas y ganaderas”, apunta la organización agraria.