Los diez primeros años de la ‘Estación del barro’

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La familia Leal Arias, junto a alumnos y ex autoridades municipalesEntremedios – Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real) · Con la clausura de sus cursos de verano, el Centro Alfarero ‘La Estación’ ha celebrado el décimo aniversario de su puesta en marcha en Argamasilla de Calatrava. Una alegre conmemoración que quiso compartir Graci Leal Arias y su familia con alumnos, amigos y quienes entonces ejercían cargos de responsabilidad municipal, propiciando la cesión de la antigua estación ferroviaria para ser reconvertida en templo fomentador de la alfarería.

Como explicó la propia Leal Arias, estos talleres que suman ya diez años se concibieron como fruto de “juntar las tres cosas que más me gustan, la música, la cerámica y la enseñanza infantil y aparte también por irme creando mi propio hueco en el taller que formaron mis padres, pero independiente a ellos, creando y responsabilizándome de una parte nueva”.

Aquel verano de 2006 empezaba esta aventura estival con tan sólo cinco niños, 24 añitos en el haber de Graci, “mucha ilusión y un gran apoyo de mis padres y de las autoridades del Ayuntamiento, que en ese momento estaban”. También “después de mucho esfuerzo, aquí seguimos, diez años más tarde gracias sobre todo al apoyo de los padres y los niños que repiten cada año y nos animan a seguir, a todos los amigos que nos apoyan y, por supuesto, a mi familia, a mi padre del que tanto aprendo cada año y a mi madre como la gran maestra alfarera que realmente es [María de Gracia Arias]”.

La joven responsable de estos cursos reconoció la “mucha ilusión” con que volvía a coincidir también con los gestores que hicieron posible este proyecto. Los entonces munícipes Fernando Calso, alcalde, y Ventura Huertas, concejal de Cultura, coincidieron en mostrar su satisfacción al comprobar que diez años después, aquella decisión asumida durante el mandato en la gestión municipal sigue generando actividades culturales de primer orden. Ambos felicitaron a la familia Leal Arias, deseando una larga continuidad con sus actividades en este emblemático enclave de la población rabanera.

Y además de todos los citados, se contó con la presencia de alumnos, padres de los mismos y amigos que no quisieron dejar pasar la oportunidad de felicitar a esta familia de alfareros. Este año, como siempre, los talleres de verano del Centro Alfarero ‘La Estación’ ha incluido varios contenidos específicos, como cerámica, música, cocina, repaso escolar, etc.

Los familiares de los alumnos contemplan parte de los trabajo expuestosEn el taller de música, además de lenguaje musical y piano, ha habido yincanas para aprender teoría e historia de la música. También hubo composición, en el que cada niño creó su obra y como proyecto común conmemorativo de esta década, los pequeños participantes crearon entre todos una canción con letra.

En el taller de cerámica aprendieron a elaborar y decorar diferentes piezas. Para ello se organizaron varios proyectos como el de plasmar las emociones (alegría, odio, tristeza, etc.) esculturas o la modernización de las ollas del Santo Voto de Puertollano, pensando en cómo serían si se hubieran confeccionado ahora y no en el siglo XIV. Como proyecto común y con motivo también de estos diez años, los participantes confeccionaron un gran mural con piezas del testar. Sus seis metros de largo lo hacen visible desde la autovía y en él se puede leer ‘10 años Centro Alfarero’.

Y respecto al taller de cocina, además de resultar totalmente divertido para los niños, sirvió para elaborar toda la comida que se ofreció en la fiesta de clausura.

“Como todos los años hay muchos niños nuevos, pero seguimos estando contentas por todos los que repiten cada año. Los hemos visto crecer desde chiquititos y que han hecho nuevas amistades cada verano, debido a que muchos viven fuera”, explica Graci Leal Arias.

Y concluye la responsable de estos talleres señalando que “todos estos proyectos en común que realizan en las diferentes actividades hacen que se unan niños de diferentes edades y sitios, creando un ambiente muy diferente al de otros sitios que suelen separarles por edades o conocimientos”.