
Dos eran las premisas que se tenían que cumplir el pasado sábado para que el Balonmano Atlético Puertollano dejara de escuchar la temida y “supuesta” palabra descenso. Por un lado que el Balonmano La Lupina Ciudad Imperial de Toledo, su antecesor directo en la tabla clasificatoria, perdiera en propia casa ante el Cátedra 70 de Malagón, aunque finalmente no sucedió (26-18), y por otro lado que los industriales vencieran obligatoriamente a Prado Marinistas en la capital, algo impensable mirando al abultado resultado (32-19) que dejó un partido nada peleado por los rojillos.
Curiosamente la parte que no dependía de los industriales, y más bien sí del azar,nose alineaba con los hombres de Miguel Ángel Pérez Delfa, que en esta ocasión salieron al campo bastante desmotivados, sin ilusión y con los dos puntos de partido perdidos de antemanoa pesar de que jugaron unas horas antes que los toledanos, yéndose al descanso con el marcador en 15-10.
Una defensa muy floja, un ataque con demasiados lanzamientos fallidos, y unos ánimos por los suelos, a lo que se sumaba el descenso de convocados por lesiones, trabajo y sanciones,que condenaron al Atlético Puertollano ante un Prado Marianistas que no tuvo que sudar demasiado la camiseta para estar por encima de los mineros.
Se perfilaba como un partido difícil, pero también bonito, y aunque lo primero sin duda era evidente, no se dejaron en esta ocasión la piel los puertollanenses, mostrando un partido que es el reflejo de una temporada en Primera Territorial que prometía, y en la que se fueron desinflando poco a poco, sin estar al nivel de la categoría en la que han militado este año.
La clasificación se cierra esta temporada conel Balonmano Atlético Puertollano en décima posición, mientras que Prado Marianistas se ancla en el tercer puesto de la tabla clasificatoria. Ahora es la Federación de Balonmano de Castilla-La Mancha la que debe decidir si los mineros permanecen en Primera Territorial o por el contrario, caen de nuevo a Segunda.




