
José González Ortiz
No es la primera vez que miembros de la asociación “Portus Planus”, realizan un gesto de protesta reivindicando justicia y comprensión para un testimonio preindustrial del pasado, en este caso para un molino harinero situado en el rio Ojailen con origen anterior al siglo XVIII. Tiempos atrás, la citada asociación cultural recogió firmas para que el mismo molino, ya muy deteriorado, se pudiera salvar y recuperarse como testigo de la primitiva arquitectura industrial rural de la comarca de Puertollano. Problemática de conservación igualmente extensible a otros vestigios del pasado y que afecta a viviendas rurales, ruinas, ecosistemas y patrimonio en general… En esta ocasión, la protesta de este grupo de personas, el SOS lo hace delante del molino de Delio, el último molino harinero de este rio para que no desaparezca como ya ocurrió en tiempos pasados con otros que había en dicho cauce fluvial. Piden ayuda, comprensión para salvar lo que inexorablemente la desidia y el tiempo destruirá.
El molino de Delio ya estaba registrado en el Catastro de Ensenada del siglo XVIII. Entonces constaba como molino de Juan Palomo -también llamado de Mora-, cuyo propietario era de la “Aldea del Arroyo de la Higuera” (Pedanía de Puertollano). Posteriormente fue conocido como “Molino de Delio”. A su último propietario lo apodaban “El raspao” y era de la aldea de “El Villar”, pedanía igualmente perteneciente a Puertollano. ¡Ojalá se haga algo a favor y no sucumba como otros!




