El futuro de la Izquierda en España, una reflexión para la Asamblea de IU y el Congreso del PCE

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Miguel Ramírez Muñoz · Coordinador Provincial de IU CIUDAD REAL y militante del PCE · En mi condición de doble militancia en IU y PCE, quisiera enviar unas notas de reflexión de cara a los procesos asamblearios y de congreso que estamos afrontando en ambas organizaciones. No cabe la menor duda de que el debate abierto en el seno de las principales fuerzas políticas a la izquierda del PSOE, viene condicionado por los últimos resultados electorales y por el impacto en todos los aspectos que ha supuesto la irrupción de PODEMOS, y por tanto dichos procesos internos vienen fuertemente condicionados y acuciados, presión que puede aumentar si encima estamos abocados a repetir las elecciones generales.

IU cumplirá sus 30 años de historia política, primero como una coalición que agrupaba a las principales fuerzas políticas, movimientos sociales e intelectuales que habían combatido hasta el último aliento por la salida de España de la OTAN, y posteriormente evolucionando en un movimiento político y social que agrupa en su seno a personas y partidos políticos. IU ha sido un ejemplo en toda Europa de formación política novedosa, abierta, plural y con una gran capacidad de análisis político y científico que le hizo tomar posturas arriesgadas pero solventes frente a la ola de la moda de la euforia “europeísta”, cuando en realidad eran los cantos de sirena de la Europa de los mercaderes, y que sólo nos podrían llevar al naufragio social y político que sufre el europeísmo con su incapacidad para frenar el avance del fascismo y la negligente dejadez sobre el problema de los refugiados sirios y de otras latitudes.

Ese análisis correcto hizo que en pleno impacto por la caída del Muro de Berlín, IU y el PCE fueran ganando cuotas de influencia política en España, y que además ahora todo el mundo reconozca que teníamos razón sobre los riesgos de Maastricht y la mal llamada construcción de la Europa del Euro desde paradigmas neo-liberales. También IU señaló hace más de 20 años la perversión democrática de la Ley Electoral, así como de los daños que el bipartidismo estaba infringiendo a las clases trabajadoras con sus reformas laborales, fiscales y económicas que ya engendraban el virus de la corrupción, y como un ejemplo evidente la lucha de IU en solitario en el escándalo de Seseña y el Pocero.

Uno de los lastres de IU ha sido siempre la difícil cohesión interna, y sobre todo la generalización al conjunto de los problemas de una de las partes. Cuando el PCE tenía problemas internos, estos saltaban al conjunto de IU, aunque el PCE solamente represente a un tercio de sus militantes. También los fuertes personalismos de muchos de sus principales dirigentes, desde Curiel y Sartorius, a Cristina Almeida, Rosa Aguilar, Inés Sabanés, Julio Anguita o las más recientes de la dirección federal.

El debate sobre el papel subalterno de IU respecto al PSOE, y ahora además respecto a PODEMOS, sigue pesando demasiado para mantener una política coherente de alianzas electorales o de gobierno. Podríamos decir que IU ha intentado todas sus variables; con el PSOE, contra el PSOE, con el PP, contra el PP, con PODEMOS o sin PODEMOS, y todas las fórmulas han salido mal, salvo algunas excepciones.

IU sigue siendo una fuerza municipalista, casi 2.500 concejales y alcaldes en 2015, y es en la cercanía con la ciudadanía donde tenemos nuestros mejores resultados, por lo tanto queda reflexionar sobre porque sufrimos ese desajuste entre voto local y del resto de elecciones, algo que no sólo se explica por las llamadas al voto útil de otras fuerzas.

Sin embargo, creo que el principal debate que tenemos encima de la mesa es sobre la viabilidad de un espacio político, cultural, social y electoral a la izquierda del PSOE y que no esté copado por PODEMOS. Si la conclusión que sacamos es que existe ese espacio y hueco político, entonces IU seguirá teniendo sentido, pero si creemos que ya no hay margen posible, las alternativas son pocas salvo la disolución.

IU puede y debe tener futuro, porque sigue siendo la herencia política viva de las luchas contra la dictadura, de la lucha del Movimiento Obrero, del ecologismo político más consecuente, del pacifismo, del feminismo y del Federalismo español. IU ha resistido los embates mas fuertes, cuando el bipartidismo era el 85% de los votos y el 95% de los parlamentarios, cuando sufríamos el apagón informativo de los grandes medios, y recibíamos presiones de todo tipo cuando peleábamos en solitario contra la corrupción en cualquier rincón de España, y se resistió el temporal porque estábamos arraigados, pero ahora nos han roído las raíces.

IU debe reafirmarse, que no apalancarse ni paralizarse, en la necesidad de mantener vivo ese espacio político de encuentro y colaboración de la Izquierda Plural y diversa, que se enorgullece de su pasado y presente de lucha, que asume y resuelve sus errores, y que es un aliado fiel y leal de las luchas y causas más nobles de la sociedad. Debe por tanto, afrontar su Asamblea con la satisfacción de haber sido durante décadas ese faro de la Dignidad en la política, que no se plegó a modas ni falsos modernismos, y por eso pudo armar un discurso coherente y riguroso frente a la crisis que vivimos desde el 2007, frente a quienes renunciaron a sus ideas básicas para claudicar ante los mercados y la derecha. Las primeras declaraciones recién electo Coordinador de IU, Cayo Lara, animando a la Huelga General fue recibida con alegría por los sectores mas concienciados y combativos de la sociedad, porque era la hora de plantar cara frente al saqueo que se estaba preparando contra la mayoría social trabajadora.

La IX y la X Asambleas de IU marcaron rumbos de reagrupamiento de la Izquierda social y política, de convertir la indignación y la movilización en palanca de transformación política y democrática, y así se mostraba no sólo con resultados y estudios electorales claramente ascendentes, sino que además las propuestas de IU se abrían paso en las Universidades (el libro de “Hay Alternativas” de Alberto Garzón, junto a Juan Torres López y Vicenc Navarro, fue un referente de los economistas alternativos), en las Plazas y en los debates económicos y políticos. Sin embargo, se nos ha inoculado el virus del fracaso de este periodo para IU.

Muchos militantes de IU y PCE participaron activamente en el 15-M y en movimientos que alcanzaban notoriedad como la PAH o STOP DESAHUCIOS, MARCHAS DE LA DIGNIDAD 22-M, en las luchas de los estudiantes y las mareas en defensa de la Educación y la Sanidad Pública, los Servicios Sociales, en la defensa del Mundo Rural, por tanto no puedo compartir la idea de que en estos años IU se ha quedado en los despachos, porque la calle, las fábricas, los campus han sido nuestro punto de encuentro permanente con la sociedad, de hecho miles de nuestros militantes y activistas han sufrido la represión policial y administrativa por participar en huelgas, concentraciones, paralización de desahucios, marchas pacifistas, contra la guerra contra la OTAN, movilizaciones feministas, etc…

Por tanto, estamos ante un debate difícil y que necesita un tiempo del que parece que no tenemos, o del que renunciamos a darnos quizás por otras prisas ajenas a la organización. IU debe continuar porque hay centenares de Alcaldes y concejales que necesitan saber que hay una organización detrás suya para seguir haciendo el mejor trabajo posible para sus vecinos, IU debe seguir porque nadie reclamará demandas históricas de la clase obrera, aspiraciones sociales y democráticas irrenunciables para la Izquierda que lo quieren seguir siendo y que no quiere esconderse detrás de discursos vacíos.

Alberto Garzón ha ganado muchos enteros en estos días con su empeño para apurar las posibilidades de formar un gobierno provisional de progreso, y ha evidenciado que IU-UP ha sido la única fuerza política que no desechó en ningún momento esta oportunidad, porque si al final de todo esto el resultado es la continuidad del PP y sus políticas, aunque con otros actores, la Izquierda en general habrá demostrado su incapacidad e irresponsabilidad histórica para afrontar la agudeza del momento, y lo peor, todo por ver “quien la tiene más larga”. Por eso IU sigue siendo útil, para añadir la cordura necesaria en momentos en que el más puro electoralismo triunfa sobre la responsabilidad política, y así poder rescatar a una sociedad condenada por las políticas del austericidio de la derecha europea.

El PCE debe sostener su principal apuesta política de los últimos 30 años

También el PCE debe ejercer su responsabilidad sobre IU, y reconocer el acierto que supuso haber apostado por la recuperación de IU tras el desastre electoral del 2.008, sellando determinados conflictos con IU y trabajando para aupar a Cayo Lara a la máxima dirección de IU Federal. Cuando el PCE apuesta por IU ganan ambos, eso es lo que nos dice la historia, y cuando uno duda del otro, ambos retroceden.

Esta relación simbiótica no significa el soterramiento del partido, ni mucho menos, sino que el PCE debe recuperar su influencia política, social y cultural para fortalecer a la Izquierda Social y Política y frenar el avance del racismo, la xenofobia, el machismo y la degradación de la dignidad de las personas que han generado estos últimos 20 años de dominio y hegemonía ideológica neo-liberal.

Volver a visibilizar al partido en los conflictos y luchas sociales y ciudadanas, es una necesidad imperiosa, sobre todo para re-politizarlas e ideologizarlas, ya que si no se llenan de contenido político estas movilizaciones, estas se convertirán en activismo por el activismo y quedaran condenadas al fracaso seguro, generando una ola de frustración que puede ser capitalizada por la extrema derecha, como así ocurre en Europa.

Mientras exista el Capitalismo habrá un comunista para combatir sus injusticias, eso es lo que nos motiva a muchos para seguir militando en un partido que ha sido tan generoso y entregado con la sociedad española, especialmente durante la dictadura franquista, pagando un doloroso tributo de sangre, exilio y persecución, una historia que no estamos dispuestos a que sean capitalizadas por otros. El PCE se refuerza cuando relanza IU, e IU se refuerza con un PCE fortalecido, esa es la máxima que debería guiar el papel de las y los comunistas en ambos procesos asamblearios.