Sé que me va a costar,
que es difícil,
que nos urge el tiempo,
pero tenemos que aguantarnos la ganas
durante estos quince días.
Las ganas de abrazarnos.
Las ganas de besarnos.
Las ganas de sonreírnos.
Lo hago por tu bien.
Lo hago por mi bien.
Lo hago por el bien de los demás,
por el bien de nuestros mayores,
por el bien de nuestros enfermos,
por el bien de nuestros cuidadores,
por el bien de nuestros vecinos,
por el bien de nuestros amigos..
Quizás esta es la muestra
más dura
que habremos de soportar juntos.
Pero no existe otra manera.
En casa pensaré en ti.
En casa pensaré en nosotros.
En casa pensaremos en los demás.
En quince días te abrazo.
En quince días me besas.
Luis Díaz-Cacho Campillo




