Deporte, historia y naturaleza se aúnan en la última salida del mes de noviembre de los senderistas de “Andamayor”

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El grupo de senderistas posando al lado de uno de los muchos yacimientos romanos de la zona

JCG

Rodear Argamasilla de Calatrava y la finca Valdelobos; la Vía Verde de El Trenillo, que une Puertollano con Valdepeñas, a su paso por Argamasilla de Calatrava, Aldea del Rey, Granátula de Calatrava y Moral de Calatrava; el castillo de Salvatierra en Calzada de Calatrava; Cerropelado en Ballesteros de Calatrava; Puerto Navalcaballo en Brazatortas; Huerta del Roble del Villar de Puertollano o la Sierra de Perabad de Villamayor de Calatrava, son tan solo algunos de los enclaves del Campo de Calatrava y Valle de Alcudia que han recorrido, en este nuevo taller, los miembros del grupo de senderistas “Andamayor” del Centro de Mayores de Argamasilla de Calatrava.

Que, en sus excursiones, a través de las charlas de su experimentado guía, Ángel Arias, se ensalza la diversidad de la naturaleza y se promueve una mayor concienciación de los valores ambientales. Pero no se trata únicamente del aspecto deportivo, también se descubren los aspectos culturales y etnográficos de los lugares que se visitan. Todo ello en un ambiente de cordialidad y compañerismo, en la que compartes un pedacito de ti con un grupo de personas, desconocidas en algunas ocasiones, donde se forjan amistades y se intercambian vivencias.

Deporte, historia y naturaleza se han aunado en la última andada de este simpático grupo de senderistas que ha rodeado la sierra de Perabad en Villamayor de Calatrava, donde los caminantes han podido atisbar las huellas de otra época, en la que el tiempo y la vida transcurrían de forma bien distinta a la actual.

Tras la salida, en coches, de Argamasilla de Calatrava, la concentración tiene lugar en la Ermita de San isidro de Villamayor de Calatrava. Ermita construida en 1957, situada en la finca “Dehesa Boyal o Labrada” en el paraje llamado “El Villarejo”. Allí todos los 15 de mayo se celebra una Romería.

Lavadero de “EL VILLAREJO”

Punto de salida y llegada de esta nueva ruta y donde se disfruta de una primera huella de un pasado reciente, el Lavadero de “EL VILLAREJO”: Construcción poligonal alrededor de un pozo que conserva magníficamente el lugar donde antiguamente las gentes del pueblo iban a lavar sus ropas.

Mañana fría y luminosa, que da paso a un confortable calor que obliga a desprenderse poco a poco de algunas prendas. Estamos en plena época otoñal, pero la atípica meteorología de las últimas semanas, han combinado colores verdes primaverales con los típicos dorados otoñales, que se unen a un sorprendente cielo azul con un sol brillante.

Se inicia la marcha por el histórico camino de Villamayor a Corral, enlazando a través del camino de Doña Elvira, con el Camino Real, para a través del Camino del Medio, cruzar la no menos histórica Dehesa Labrada. Breve recorrido por la historia de esta parte del término municipal de Villamayor de Calatrava, en la que el pasado romano y los ecos de los lejanos siglos medievales salen al paso del caminante.

Cabe destacar que el Camino Real de la Plata o Camino de las Ventas, que durante la etapa romana debió tener una relevancia limitada, su interés aumentó durante la etapa visigoda, al ser la vía más corta: 272 km de Córdoba a Toledo, mientras que por Bailén y Manzanares son 350. A finales del siglo XIV, el camino paso a convertirse en la principal vía de comunicación entre la Corte y Toledo con Córdoba y Sevilla. Su muerte súbita se produjo a finales del siglo XVIII, cuando el rey Carlos III promovió las comunicaciones entre Castilla y Andalucía hacia el actual puerto de Despeñaperros. La línea de AVE entre Madrid y Sevilla discurre prácticamente paralela al antiguo Camino Real de la Plata.

En su circunvalación a la sierra de Peralbad, en el pasado Peravá, que también da nombre a una laguna y a una histórica venta en la que bien podría haberse alojado Miguel de Cervantes en su trasiego por el Camino Real de la Plata, y que posiblemente esté reflejada en alguna de sus obras; este grupo de caminantes pasó cerca de la Finca de doña Elvira, cuya fuente se cita en las Relaciones Topográficas de Felipe II y que antaño fue publica y actualmente está solo al servicio de los actuales propietarios de esta histórica dehesa. Algunos de los senderistas aseguraron haber bebido libremente de sus frescas aguas.

Un ejemplo más de la indebida apropiación de bienes comunales que poco a poco pasan a manos privadas y no es el más grave de los que, a lo largo de sus salidas el grupo de senderistas a podido constatar, caminos labrados como algunos tramos del de Los Barreros en Argamasilla de Calatrava, o cerrados con candados y cadenas. Cuando dejamos que desaparezca un sendero perdemos un patrimonio público que es de todos y se pierde la memoria histórica de quienes han paseado antes que nosotros por él. “Andamayor” lleva muchos años dando a conocer estos históricos caminos, pues lo que no se conoce no se valora ni se protege.

Moneda encontrada por los senderistas, posiblemente dos céntimos de la republica

En el habitual descanso para degustar las diferentes viandas que cada uno ha portado y el tradicional reparto de las galletas de Ángel Arias. Vicente repartió, entre todas y todos, unas aceitunas recién preparadas por él y Encarni, con una tradicional receta que consiste en un cuarto de sosa, para 12 kilos de aceitunas, con lo que se retira el amargor de este fruto, que tras unos nueve días de constantes cambios de agua, para limpiar todo vestigio de amargura, se aliñan con vinagre, limón o naranja, ajos, tomillo, si se desea también unas hojas de laurel, hinojo o romero, que todo aporta su sabor. Sazonadas a gusto de cada uno, en unos días se puede disfrutar de este sabroso manjar. Al igual que en el descanso al final del recorrido se disfrutó de una sabrosa ‘Carne Membrillo’ elaborada por Cesa y que repartió a todos. Además de la degustación de un delicioso melón, recuperado de algún melonar abandonado al lado del camino.

Cesa sirviendo carne membrillo a Ramón quien está degustando una «raja» de melón
Ángel Arias preparando el melón para su degustación. Fotografía de VHSerrano

La recta final transcurrió por el Camino del Medio, a través de la Dehesa Labrada, ejemplo de tesón de un pueblo que para evitar que cállese en manos de los especuladores de la época, fue adquirida comunitariamente, algo que supuso para los habitantes nacidos en Villamayor de Calatrava un acontecimiento de carácter social, que puede titularse de histórico por cuanto desde entonces vienen cumpliéndose con cierto rigor los fines para los que fue comprada en el año 1898.

En esta ocasión el grupo ha estado compuesto, por el monitor Ángel Arias y los senderistas Ramón, Luci, Cristino, Julio, Ventura, Vicente, Encarni, Bauti, Cesa, Dolores, Adela, Nino, Primi, Mari Carmen, Manuel, Estrella, Basilio y Graci. El balance de la jornada fue muy satisfactorio para todos los participantes. La suma de una actividad saludable como el senderismo, combinada con naturaleza e historia resulta en una propuesta muy completa. Durante ella omnipresente y visible en bastantes puntos de la ruta, el volcán de “El Morrón”, que se remonta a más de siete millones y medio de años, el más antiguo de los trescientos cincuenta volcanes que yacen en el subsuelo de la provincia de Ciudad Real.

Fotografías de Ángel Arias: https://photos.app.goo.gl/PsdLWefwri2KLhnn9

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