Miguelturra · Miguelturra, a través de la Universidad Popular y gracias a los destinos turísticos promocionados por la Diputación Provincial de Ciudad Real oferta «Un paseo Real» para descubrir los rincones y lugares de Ciudad Real. Gracias a la UP de Miguelturra se podrán visitar los paisajes cervantinos el día 2 y 3 de septiembre comenzando en la cuna del Quijote, Argamasilla de alba. Los interesados deben saber que, al precio de 30 euros, se ofertan 50 plazas en las que se incluye desplazamientos, alojamiento en habitaciones dobles en el Palacio de los condes de Valparaíso en Almagro, guía y comida del día 2. Las reservas serán por riguroso orden de inscripción y pago.
El programa indica que el día 2 de septiembre la visita recorrerá Argamasilla de Alba, Cueva Medrano, Pósito de la Tercia, Castillo y Santuario de Peña Roya, Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, Mirador y Hundimiento y parada en la Solana para visitar la Plaza mayor la Iglesia de Santa Catalina y la Casa de Don Diego.
El día tres de septiembre se visitarán las ventas cervantinas de Alcalde y la Venta de la Inés, por último se recorrerá el vale de Alcudia.
Hay que tener en cuenta que Argamasilla de Alba está en el corazón de las rutas del Quijote, es un punto estratégico para los que quieran seguir al Caballero de la Triste Figura. La cueva Medrano, donde se cree que el autor comenzó a escribir su inmortal obra, puede ser un buen lugar para iniciar el viaje y surcar los parajes literarios del Campo de Montiel.
Por otro lado, el pantano de Peña Roya, al pie del castillo y su santuario, represa y regula las aguas del Guadiana hacía la llanura manchega tras haber sorteado las quince Lagunas de Ruidera o «Lagrimas convertidas por el Mago Merlín» que escalonadamente vierten una en la siguiente, exhibiendo su rica gama de azules y verdes casi mágica. Es uno de los complejos fluviales más extraordinarios de la red hidrográfica europea. El Hundimiento es la cascada más espectacular con su 20 metros de caída. Cerca de ella todavía pueden verse las Ruinas de los Batanes que tanto asustaron a Don quijote y a su escudero.
Pero también podemos irnos al otro extremo siguiendo las cañadas, cordeles y veredas de los pastores trashumantes de la Mesta y enlazar con el Camino Real de Toledo a Sevilla que el propio Cervantes recorriera a menudo y que cruza el Valle de Alcudia, tan apreciado por sus ricos pastos para la invernada. Así fue como Don Miguel, viajero independiente, conoció muchas peculiaridades de estos lugares, tropezándose con hidalgos, arrieros, pastores y todo tipo de gentes y sucesos, fuentes de inspiración, que luego, convenientemente transmutados en ficción según su ingenio, reaparecen en su novelas ejemplares y su inmortal Don Quijiote, como las ventas de la Divina Pastora y del Alcalde, esta ultima todavía viva llamada de la Inés, en las que descanso tras algunas de sus duras jornadas.




